(Un equipo que admira al escritor Alejandro Rodríguez y que está descubriendo el libro negro de Philomeno, se adueña del nombre en el día a día para nombrar personajes que aparecen en su trabajo, con nuestros respetos al escritor, ya que Philomenos hay seguro en la vida de cada trabajador social. Philomeno se ha convertido en nuestro equipo en una especie de alusión a un personaje tragicómico que toma vida, de pronto, en distintos cuerpos.)

Así, hace unos días se reencarnó un nuevo Philomeno en Lleida. En este caso, en un hombre de aspecto huraño, desgarbado, con huellas de haber pasado la noche al raso. Barba, mirada perdida, ceño fruncido. Estaba en la sala de urgencias del hospital esperando a ser atendido mientras nuestra compañera Eva lo observaba acompañando a Julián, víctima de su propia persona, a punto de morir. A veces, nuestro trabajo es tan complejo y dulce como acompañar a alguien solo en su lecho de muerte. Pero este tema lo dejaremos para otro momento ya que Julián, de momento, se agarra a la vida.

Eva se escondía bajo la camilla de Julián, pensando, por Dios que no me vea la enfermera que el sr Philomeno en cuestión es de los nuestros….¡Y la vieron, claro que la vieron! Ojo clínico tuvo Eva, desde luego, la experiencia hace que a veces te escondas, pero ja! te encuentran siempre.

Eva bajó del hospital acompañada del tal Philomeno, que por su DNI tenía 70 años mal llevados y un nombre tan potente como el del protagonista del libro de Alejandro, nuestro GUSTAVO.

Pero ¿De dónde ha salido Ud. Sr Gustavo? Este buen hombre tendrá algo en algún sitio, porqué está en Lleida, ¿¿¿¿porquéeeeeeeeeee??? Laura empieza la investigación. Muchas veces Laura hace de CSI, buscando huellas, pistas, algo donde agarrar el pequeño y destartalado cuerpo del usuario, en este caso, de Gustavo.

¡Premio! Gustavo se escapó de una residencia. Como “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” de Jonas Jonasson ….y et voilá! Apareció en un albergue para personas sin hogar. Nadie sabe si llegó en tren, y si llegó, como lo hizo para andar tres metros seguidos sin ayuda. Anda mal, pero de pronto, echa a correr. El Sr. Gustavo nos está mareando con tanta carrera.

El Sr Gustavo dice que tiene hermanos e hijos por toda España. Pero no se habla con ninguno. Ahora, que llega la Navidad, tiene la expectativa de volver a su casa. Una casa que no tiene y una familia que, de existir, no sabe nada de él y sus circunstancias. Gustavo entra y sale de urgencias, la famosa puerta giratoria…. Tiene buen beber, es gracioso Gustavo. Pero no ayuda el beber a las cosas del querer, y se pierde por urgencias, se larga a la calle a fumar, se sube al autobús, se baja en el albergue. Y así cada día. Creo que Gustavo de joven era escapista. Escapismo es la práctica de escapar desde un encierro físico o de otras trampas. Los escapistas escapan de esposas, camisas de fuerza, jaulas, cofres, cajas de acero, barriles, bolas, edificios en llamas, tanques de agua y otros peligros…

De acuerdo con servicios sociales de, pongamos por caso, Terrassa, el Sr Gustavo puede volver a su ciudad de origen, donde la Doctora que le lleva, implicada y querida por Gustavo, volverá a hacerle pruebas y a darle buenos consejos. Él dice que sí, que necesita volver a casa, al Monsec, donde estamos todos invitados a comer a un restaurante, de agradecido que está. Pasan unos días antes de hacer realidad su sueño de volver a casa. Sr Gustavo, debería ducharse, sr. Gustavo por dios, ¿podría evitar salir corriendo por la noche?… el Sr Gustavo aparece y desaparece, hasta que llega el gran día de vuelta a casa. Un billete del bus de la esperanza Lleida- Bcn, 10€ en un sobre para comprar el billete de Barcelona a la ciudad prometida y una nota con la dirección de los compañeros que le atenderán a su llegada. Le acompaño hasta el bus. Me abraza, me besa. ¡Vengan a verme, recuerde, iremos a comer con su familia al Montsec! Mira los 10€ y me dice: ¿sabe? Lo primero que haré será comprarme un bocadillo de tortilla de patata para cenar…. Sr Gustavo ….. ahí es donde vi la pícara mirada y me dio un vuelco el corazón. La intuición es sabia. Como se baje antes de llegar a Barcelona………., sonríe. Mal negocio.

Hoy sábado trabaja Manolo. El grupo de WhatsApp de Marañosa empieza a hervir a las 9:00. “Cristina, necesito ropa interior y una muda entera”…. …..”tengo un pollo”….. “que no le da la gana ducharse, que dice que va limpio!”.

Laura, emoticono en mano, estampa un “Alba, ha vuelto el iaio, seguro….” (mono tapándose los ojos, emoticono asustado, y el que llora lágrimas de risa)

Siempre pasa, por Navidad. La tortilla de patata era un síntoma de mal pronóstico.

Hoy el sr. Gustavo quiere marchar a Madrid, con sus hermanos. Pero creo que pasará las navidades en casa, con nosotros, hasta que le encontremos un recurso. Del que probablemente volverá a escapar. O no.

Hay personajes que corren, que vuelan… que escapan no se sabe si de sí mismos o de nosotros, pero vuelven…

Continuará.